
Los servidores y ordenadores, el hardware de red, los sais y en general toda la parte activa que vayamos a instalar en un armario rack consume energía que, como en todos los sistemas, no se puede aprovechar al 100% y acaba en parte transformándose en calor. Esto hará que, una vez la instalación entre en funcionamiento la temperatura interior del rack vaya aumentando con los consiguientes problemas de rendimiento que puede llegar a ocasionar además de afectar a la vida útil de los componentes. Debido a esto, un armario Rack 19 debe mantener una ventilación adecuada y en http://www.dns-system.es podemos ofrecerte las opciones para que esté perfectamente adaptada a tu instalación.
Lo primero es saber que se debe siempre elegir un armario que deje suficiente espacio entre los servidores y las paredes del rack, ya que si no es así, el aire no podrá circular libremente por el interior del armario y se acumulará en zonas concretas, creando puntos calientes que alcanzarían temperaturas no deseadas. Como norma general, el fondo del armario debería ser al menos 15cm mayor que el hardware de mayor fondo que vayamos a instalar, es decir, en un armario de fondo 600 mm lo ideal sería instalar máquinas con una medida de fondo de 45 cm como mucho, con lo que podrían quedar aproximadamente 7,5 cm de espacio por delante y lo mismo por detrás, suficiente para que el aire circule perfectamente.
En este aspecto, todos los racks de 19 fabricados con un ancho de 800 serán siempre algo más eficientes ya que, esos 10cm de más por cada lado ayudan a la libre circulación del aire.
Todos los armarios suelen fabricarse con un perforado en la estructura exterior que facilita la ventilación natural, y aunque esto ayuda, implica que dentro del armario debe producirse una presión de aire positiva que “empuje” al aire a salir hacia fuera y así crear la corriente para refrescarlo, algo que no siempre ocurre. Aunque los armarios perforados son la opción básica de compra, debemos siempre valorar la posibilidad de incluir sistemas de ventilación activa que fuercen esa corriente necesaria, normalmente en forma de ventiladores, ya sea de techo, suelo o módulos de ventilación dedicada (directa).

